jueves, 10 de enero de 2019

EL FÚTBOL, EL DEPORTE REY EN ESPAÑA.


Jugar, luchar y ganar.


Foto: El Pais.

Sueldos irrisorios, condiciones indignas para jugadoras profesionales y techo de cristal son las dificultades más importantes a las que se enfrentan las mujeres.

Laura Torvisco es una de las voces más autorizadas del fútbol femenino por su larga trayectoria y su inagotable dedicación. Empezó su carrera profesional como jugadora y continuó como entrenadora. Después de haber entrenado durante diez temporadas al equipo femenino del Torrejón pasó a los banquillos del Rayo Vallecano, uno de los equipos más laureados de la Liga femenina. Ahora es la coordinadora de la sección femenina del club. “Yo creo que el fútbol, en general, es un deporte muy machista. La mujer no está enfocada hacia el fútbol porque no tiene referentes, no ve que eso sea una salida profesional ni se ve reflejada en los medios. Es un problema social”, sostiene la exentrenadora del conjunto rayista. 


Foto: Rayo Total

La gran mayoría de las jugadoras en España, exceptuando algunas privilegiadas entre los equipos más punteros, no viven del fútbol. Son jugadoras profesionales con condiciones de equipo amateur. Los clubes les pagan alquiler, transporte y dietas para paliar la inexistencia de salarios dignos de jugadoras que compiten en la máxima categoría del fútbol femenino. Hace unos años Verónica Boquete, capitana de la selección española y actualmente jugadora del París Saint Germain francés, denunció que las jugadoras de la selección sólo recibían de la Federación Española de Fútbol 25 euros al día en concepto de dietas. Según Laura Torvisco, esa cifra ha aumentado a 50 euros diarios, unas cantidades ridículas para unas profesionales que están representando a España y que forman parte de la élite del fútbol femenino español.

Las más privilegiadas son mileuristas, pero algunas de las más brillantes se marchan a otros países como Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda, Noruega, Suecia o Estados Unidos, donde son tratadas como profesionales. Muchas de las voces apuntan a la ausencia de profesionalismo como una de las causas más importantes de la vergonzosa situación del fútbol femenino en España. Un desinterés institucional que hunde sus raíces en la sociedad que no trata a mujeres y hombres por igual. Y eso también se ve reflejado en el deporte. Sueldos irrisorios, compaginación de estudios y trabajo con el fútbol, estereotipos de género y techo de cristal, son las dificultades más importantes a las que se enfrenta.

Vídeo: LaLiga Santander. #HablamosDeLoMismo.

Techo de cristal.
Laura Torvisco explica que las mujeres pueden ocupar banquillos de la máxima categoría femenina aunque les cueste mucho llegar, “pero en otras categorías masculinas es impensable. Ni siquiera en un equipo de Segunda o Segunda División B. Lo veo muy complicado. En el fútbol hay un techo de cristal y lo hay en muchas profesiones, pero en el fútbol es muy significativo”. La exentrenadora del Rayo insiste en que es un problema social que se tiene que solucionar desde las instituciones políticas y mediante leyes. La coordinadora cita la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, que se incumple. “Cuando hay un defecto de igualdad a nivel social deben ser las instituciones políticas las que se hagan cargo de ello”, explicó.

Torvisco cita otras dos barreras que superan el deporte y  que complican todavía más la situación. Por un lado, los estereotipos educativos y profesionales de género. A las mujeres se las desvía hacia las carreras de humanidades mientras que a los hombres a las ingenierías y ciencias. “Estamos en un país que orienta a las mujeres a determinadas profesiones y en el fútbol pasa lo mismo”.
Por otro lado, Torvisco alude al problema económico. En la mayoría de los equipos las jugadoras trabajan y estudian y luego juegan a fútbol, pero no viven de él.

Torvisco es profesora de Educación Física en un instituto de Vallecas e igual que ella, jugadoras del Rayo tienen que combinar diversas profesiones con el fútbol. “En mi equipo hay gente que estudia carreras como Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (CAFE) o fisioterapia, porque no les vale con ser solo entrenadoras”. Ocurre algo similar en el Betis y el Albacete, según explican María Pry y Mila Martínez, respectivamente. Nuria Ligero, Bea Parra y Laura González, por parte de las verdiblancas y María Arranz por parte de las manchegas. 


Vídeo: Informe Robinson.

Un largo camino por recorrer.
Aintzane Encinas es jugadora y capitana de la Real Sociedad, licenciada en CAFE y entrenadora con la titulación más alta. Es profesora en la escuela de entrenadores de fútbol y da clases a una mayoría aplastante de hombres de todas las edades que quieren ser entrenadores. También ha escrito “Latidos de futbolista”, un libro en el que explica su pasión por el fútbol cuando pisa los terrenos de juego. Y lo tiene clarísimo. “En España estamos en el camino de conseguir lo que merecemos, no por ser mujeres, sino por ser deportistas de élite”, explica. La capitana del conjunto vasco también cita las desigualdades e injusticias en materia de salarios, cuantías económicas por ganar competiciones, reconocimiento profesional o condiciones laborales dignas. 

Pese a estas situaciones, también ha habido avances en los últimos años. Desde esta temporada todas las jugadoras de la Liga femenina están contratadas y cotizan a la Seguridad Social. Iberdrola como patrocinador de la liga ha dado un impulso económico y cada semana se retransmiten tres partidos por televisión, lo que le da mayor visibilidad. “Llevo muchos años en esto y ahora sí que veo una pequeña luz pero hace falta una inversión. La Federación Española de Fútbol también tiene que dar un paso hacia adelante con el fútbol femenino y si todos y todas lo damos, lo podríamos conseguir”, concluye la coordinadora del Rayo. 

El pasado mes de febrero el fútbol femenino se sindicó en la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), con el objetivo de organizarse y plasmar sus aspiraciones. La república femenina del deporte rey exige igualdad en todos los ámbitos. El deporte rey le debe esa justicia y ese mismo reconocimiento profesional.


Fuentes: CTXT.